Es lo que todo aficionado al
baloncesto quería, 7º partido de las finales, enfrente los dos equipos que
mejor juego han desarrollado durante toda la temporada, quizá no son las franquicias
más mediáticas (principalmente me refiero a San Antonio) pero son las que han
dominado la liga de manera más regular en los últimos años… y por si fuera poco
comandadas por dos jugadores de leyenda Duncan y James.
El último encuentro del curso
2012-2013 reflejó a la perfección la esencia de Spurs y Heat, los locales con
rachas de buen juego, por momentos arrolladores, con la decisiva aparición de
la mejor versión del MVP y con aportaciones fundamentales de otros como Wade,
Battier o Chalmers; los Spurs con su juego fluido, siempre contrarrestando la
energía de Miami con su inteligencia y variantes tácticas, las apariciones
puntuales de su Big 3 (aunque quizá un tanto irregulares, sobre todo Parker) y
la consagración de Leonard como futuro inmediato del equipo tejano.
Pero siempre se ha dicho que este
tipo de choques se deciden por los pequeños detalles, apariciones de jugadores
secundarios y el acierto en momentos claves; no fue una excepción lo que sucedió,
Battier se eligió en el factor X del encuentro con su 6/8 en triples y luego
tenemos los 20 segundos más decisivos de la temporada, en lo que puede ser la
certificación de un cambio generacional. Era el último minuto, San Antonio
perdía por dos y el balón estaba en manos de Tim Duncan en su posición
favorita, inicio el movimiento de cara al aro por su lado derecho y soltó ese
medio gancho medio bandeja que tantas veces le hemos visto meter…. pero esta
vez el destino fue caprichoso y el aro escupió la bola del mejor ala-pívot de
la historia, su cara, sus gestos su desesperación hizo que hasta a los
aficionados de Heat se le cayera el alma a los pies. La siguiente jugada fue lo
que el mundo quería ver, Miami con la opción de rematar el titulo y la
responsabilidad para el mejor jugador del planeta; a LeBron no le tembló la
muñeca, como no le tembló durante todo el partido, ante la defesa de Leonard
arranco, paró en seco, se elevó, lanzó, anotó y sentenció; aun quedaban 27
segundos pero con 4 arriba, todos sabíamos ya quien ganaría el anillo.
Esa última canasta encumbró (aun
más) y agiganto la leyenda de LeBron James, porque hablar del anillo para Miami
es hablar irremediablemente del “Rey”, del “elegido” del 4 veces MVP y ahora 2
veces MVP de las finales. Todos los ojos estaban puesto en el jugador nacido en
Akron, aficionados imparciales, seguidores de James y detractores esperaban
impacientes de que sería capaz LeBron en este 7º encuentro contra las argucias
de Popovich; era el cielo o el infierno. Lo que paso siguió el guión de
cualquier película de superhéroes, había mostrado debilidades durante toda la
eliminatoria, su tiro exterior (mejorado cualitativamente esta temporada)
suscitaba muchas dudas, sus % eran cuestionables y no podría dominar de forma
continua los partidos; pero al igual que los héroes de los comics, LeBron se
guardaba lo mejor de sí mismo para la batalla final: 5/10 en triples, 37 puntos,
12 rebotes, 4 asistencias, 2 robos… y la canasta decisiva en una suspensión que
recordó en algún aspecto a otra de las mismas características de alguien que
jugó en chicago con el 23 a la espalda.
Fue la apoteosis final a una
temporada NBA que ha resultado espectacular en líneas generales y
particularmente para Miami Heat, las sensaciones con las que se echa el cierre
no pueden ser mejores para los de florida, han mostrado en la Regular Season
ser los mejores, se han repuesto en playoffs de situaciones muy comprometidas y
en los momentos decisivos han sacado la vena de campeones, LeBron acudió a su
cita con la épica y todo apunta a que estamos asistiendo en directo a una nueva
dinastía.
Lo último que quería resaltar en
este artículo es el mérito de San Antonio Spurs, el ejemplo de un trabajo bien
hecho durante mucho tiempo, de jugadores de leyenda como Duncan, Parker o
Ginobili que han sido ejemplares incluso en la derrota… y de Greg Popovich, un
entrenador que está en el Olimpo de este deporte; nos han hecho disfrutar
enormemente de un baloncesto distinto, más colectivo y quizá más próximo al
estilo europeo, pero tremendamente efectivo y vistoso a los ojos de cualquier
aficionado al buen Basket. Las primeras palabras de los actuales campeones
fueron para elogiar a su rival de estas finales y eso no es por casualidad o
mera educación.
Gracias a Spurs y Heat por estas
impresionantes finales y gracias a todos los lectores de este Blog que arrancó
por el mes de Octubre y que afortunadamente cada vez cuenta con más visitas.
Ahora tocará analizar más en profundidad lo que ha sido esta campaña, los
rumores y lo que nos espera el curso que viene… pero hay algo que ya nos lo
llevamos puesto: hemos vivido un gran año de baloncesto.
Enhorabuena a Miami Heat por su tercer título.
I LOVE THIS GAME









































