sábado, 21 de septiembre de 2013

Diario de una muerte anunciada

Es muy fácil analizar a “toro pasado” y tampoco sería justo juzgar a España por perder contra un gran equipo como es Francia, que además cuenta con el jugador más decisivo de este Eurobasket: Parker. Pero lo cierto es que en la derrota de las semifinales, se repinten patones ya vistos en los tres traspiés anteriores que el conjunto de Orenga sufrió en el torneo. Hemos llegado a la 8ª semifinal europea consecutiva, dato que no se debe pasar por alto; la actitud de los jugadores y cuerpo técnico ha sido encomiable, nada que reprochar de su entrega y compromiso; pero no se puede decir lo mismo del juego desarrollado.


Nuestra andadura por el torneo había sido irregular (por decirlo suave), perdimos con Eslovenia, Grecia e Italia; partidos que dominamos la mayor parte del tiempo y que pudimos ganar claramente… de ahí se extrae una conclusión extrapolable al choque de ayer: No hemos sabido gestionar las ventajas y por supuesto no hemos conseguido ser eficaces en los instantes calientes. El increíble baloncesto que vimos en ¼ de final contra Serbia ha sido un Oasis en el desierto, algo que incrementa mi “cabreo”, porque demuestra que tenemos la calidad suficiente como para haberlo hecho bastante mejor. El encuentro contra Francia se podía presuponer duro e igualado hasta el final y eso, teniendo en cuenta nuestra trayectoria, era “Una muerte anunciada”.


 ¿Cuál ha sido el problema?
Esta es la pregunta del millón, podemos analizar muchos aspectos en los que no hemos rendido al nivel que esperábamos; la contribución de Orenga ha sido deficiente, tanto en rotaciones como en sistema de juego; la confección de la plantilla también deja mucho que desear: muchos bases y poca rotación interior; la escasa dureza mental que hemos mostrado para afrontar minutos decisivos; además individualmente ha habido jugadores que por unos u otros motivos no han rendido de forma regular, de hecho en este aspecto solo salvaría a Marc y Rudy.
Desde mi punto de vista, el problema principal ha sido la anotación (mejor dicho la baja anotación), la defensa de España funciona y muy bien; pero el poder devastador que teníamos de cara al aro rival se ha reducido considerablemente. Las ausencias de Pau y Navarro son más importantes de lo que parecía, porque son los que acaparan el juego ofensivo, los máximos anotadores del equipo y jugadores fiables a quienes darle la bola en “la hora de la verdad”. El equipo ha estado cojo para jugar contra los gallos del Eurobasket, a mi modo de ver solo Rudy y en menor medida Marc están capacitados para fabricarse canastas de la nada… y esto cuando la responsabilidad aprieta y te juegas la victoria en los últimos ataques es un factor definitivo (y así se ha demostrado).


Lo resumiré de manera simple: para que un equipo de baloncesto domine, creo que debe tener al mejor jugador y rodearlo de piezas interesantes; el ejemplo lo tenemos en los Bulls de Jordan o los Heat de LeBron; en este torneo Parker es el mejor jugador y se ha rodeado de buenos complementos (sobresalientes en el plano físico), fue TP quien tiro del carro francés y quien propicio la remontada, mientras en España había un equipo que en líneas generales posee más calidad pero sin contar con un jugador tan decisivo… y eso se ha notado. Ese jugador sobresaliente solía ser Pau Gasol, habitual máximo anotador y MVP en estos torneos, un hombre que dominaba y que marcaba las diferencias; ese papel ha recaído en su hermano; Marc tiene algunas cualidades superiores a Pau, pero queramos o no, no cuenta con el despliegue ofensivo (a día de hoy) del único español ganador de la NBA.


La conclusión que saco es que tenemos que estar contentos por disfrutar de este equipo, que siempre da la cara y es candidata a lo más alto (algo inimaginable hace no tantos años), hemos llegado a las semis y hemos perdido con un extraordinario equipo, así es el deporte; pero y siempre tiene que haber un pero, nos quedamos un poco tristes porque España cuenta con armas suficientes como para revalidar el título continental y en este Eurobasket no ha sabido gestionarlas al 100%…. Otro año será.


Para acabar una pincelada de la final: Francia y Lituania se jugaran la medalla de Oro, un encuentro con claro favoritismo para nuestros vecinos del norte, tienen a Parker, Batum y una potente batería de jugadores interiores; pero ojo con los lituanos que han desarrollado un juego efectivo y muy conjuntado, tienen también una buena rotación en la pintura (veremos si despierta Valanciunas) y sobre todo tienen un director de juego que me encanta: Kalnietis. Ya sin la pasión de ver a nuestra selección, podremos disfrutar de uno de los mejores partidos que se pueden ver en el viejo continente. Si de mí dependiera, que gane Lituania, por su forma de jugar y sobre todo por la pasión que este país tiene por el BALONCESTO.  


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